Ambrotipos en la UCA

El jueves 14 de marzo a las 18.30 hs inaugura una muestra de ambrotipos atribuidos a George Corbett en el pabellón de las artes de la UCA, Alicia M. de Justo 1300 PB. La muestra se puede visitar de martes a domingo de 11 a 19 hs. Cierra el 7 de abril.

La Directora del Pabellón, Cecilia Cavanagh, expresa: “La muestra, curada por Abel y Axel Alexander, es una auténtica primicia e incluye, además de los seis ambrotipos de Corbett, una selección de fotografías del campo argentino en el siglo XIX de los hermanos Samuel Boote (1844-1921) y Arturo W. Boote (1861-1936). Los más prolíficos productores de álbumes fotográficos de vistas y costumbres de la Argentina, y quienes más provincias abarcaron en expediciones fotográficas emprendidas por iniciativa propia o por encargo”.

Abel Alexander confiesa que en todo investigador fotográfico subyace el sueño de descubrir en el seno de un archivo o colección  -tanto pública como privada – aquella imagen especial que, por su extrema rareza, belleza o importancia documental, se convierta en un auténtico hito en la historia de la fotografía. “Pues tal día llegó finalmente cuando en el mes de junio de 1999 pude apreciar frente a mis sorprendidos ojos, no a uno de estos ejemplares especiales, sino a toda una extraordinaria colección compuesta de seis vistas de exteriores realizadas por el antiguo proceso conocido como ambrotipo y nada menos que sobre la mítica estancia bonaerense de «Los Yngleses».

Y agrega: Para poner en contexto histórico-fotográfico este gran hallazgo debemos señalar que, hasta esa fecha, solo se conocían a nivel nacional únicamente nueve vistas urbanas ejecutadas al daguerrotipo  – todas documentando el centro de la ciudad de Buenos Aires – atesoradas en el Museo Histórico Nacional pero, nunca hasta ese momento, había aparecido ni un solo registro de exteriores en la modalidad técnica del ambrotipo y mucho menos sobre inusuales registros del tipo rural”.

Según informa Cavanagh, «Los Yngleses» fue adquirida por Gibson Sons & Co en 1825, y su primer majada de 570 ovejas criollas se estableció en 1828. En 1843 se inauguró la primera grasería, coincidiendo en año y mes con la que se instaló en Australia. La crianza marco diferentes periodos, y para 1883 el número de ovejas era de 100.000 cabezas, con una producción de 220 toneladas anuales de lana. En esa estancia se construyó uno de los primeros bañaderos, si no el primero que hubo para bañar ovejas y curar la sarna con el tabaco que ellos mismos  cosechaban. Asimismo, importaron la primera prensa de lana para enfardarla y  acomodaban los fardos y los cueros en barraca propia. Su prestigio internacional les permitía exportar directamente hacia los puertos de Liverpool y Amberes.
Ahora bien, ¿que son los ambrotipos?

Abel Alexander explica que el elevado precio de los retratos al daguerrotipo – surgidos en París a partir de 1839- hizo que muchos precursores  buscaran técnicas fotográficas más económicas. “Una de estas soluciones fue aportada por el surgimiento de los ambrotipos, proceso patentado en 1854 por el estadounidense James Ambrose Cutting, gracias al adelanto de los negativos al colodión húmedo inventado por el inglés Frederick Scott  Archer años antes. El ambrotipo es de hecho un negativo de vidrio subexpuesto el cual, puesto sobre un fondo oscuro, se convierte por reflexión de la luz en una imagen positiva; hacia la época fueron encapsulados y presentados en los mismos estuches y marcos que los clásicos daguerrotipos”.

Y Cavanagh agrega: “Los ambrotipos, atribuidos a George Corbett, tomados en «Los Yngleses», en exhibición en el Pabellón de las Bellas Artes, además de plasmar un vinculo entre su profundo respeto y su disciplina de esfuerzo a las pampas argentinas, son las primeras imágenes de un asado criollo, de un mate junto al fogón, del primer carruaje y la primera esquila en Argentina.”
Un precioso testimonio de época que, según Abel Alexander, se logro en 1860 “obtenidos mediante un mecanismo de subexposición de una placa de vidrio, cuyo reverso se pintaba o se cubría con una tela o cartón negro. La imagen de la esquila es el registro más antiguo de una actividad económica colectiva que se conserva»