Expo «Caras y Caritas» de Ronald Shakespear en el MAMBA. 25/04 – 18/05

Obra fotográfica de Ronald Shakespear. La misma se podrá visital del 25 de abril al 18 de mayo, en la sala Proyectos Especales del Museo, Av. San Juan 350.
Entrada general: $ 5.

Caras y Caritas ofrece un recorrido por cuarenta retratos tomados por el diseñador durante la época de los años 60, como Orson Welles, Jorge Luis Borges, Rodolfo Walsh, Leonardo Favio, Dominic Miller, Enrique Mono Villegas y más. Sus fotografías han sido exhibidas en Virginia Commonweath University, el Katzen Arts Center de Washington, en el Museo de Bellas Artes, en la Bienal del Cartel de México y forman parte de colecciones privadas en Canadá, Suiza, Estados Unidos, Buenos Aires, etc.
El libro original-Caras y Caritas-fué editado por Jorge Alvarez en 1967 y está largamente agotado. Una nueva versión fué editada por Aeropuertos 2000 en 2012.

Introducción del autor
“Se podría decir que no soy un fotógrafo. Apenas un ladrón de recuerdos. Papá me regaló mi primera cámara, una Zeiss Icon con fuelle. A él le gustaba mucho sacar fotos. Años más tarde tuve mi Leica F3, aquella del lente retráctil que usaron los espías y algunos reporteros de guerra como el gran Robert Capa. Cuando fui al África compré una Hasselblad con un tele corto para retratos. Aún tengo las tres. Luego llegaron las digitales, tan eficaces por cierto. Amo, miro y leo a Richard Avedon y a Jacques Henri Lartigue. Dos poetas de la luz. También a Henri Cartier Bresson e Irving Penn. “Todo aquello que el retratado hace frente a la cámara, también forma parte del retrato”, dijo Avedon. Estuve una tarde inolvidable con Borges en la Biblioteca Nacional. Un regalo que me trajo la vida.
Viajé con Roldofo Walsh a Chile y visité a Orson Welles en su casa de Madrid. Orson me llevó a la Plaza de toros y me dijo -muy al pasar- “jamás pidas permiso. Jamás.” Después del naufragio, me llevaré a la isla desierta al Ciudadano Kane con el iluminador Gregg Toland, un genio innovador. Y todo cambió desde entonces. También estuve con el Mono Villegas en casa de mis amigos Felisa Pinto y Rubén Barbieri. Con Arturo Frondizi, Leguisamo, Jorge Alvarez y -el por entonces pequeño- Dominic Miller, guitarrista de Sting. Paco Urondo, Manucho Lainez y muchos más. Tomé fotos de los monstruos escultóricos en el parque Bomarzo de Viterbo, en Salvador Bahia, la obra de Gaudí en Barcelona, en la Gran Muralla China y en Costa de Marfil. Hago fotos por impulso. A veces me salen bastante bien. Otras -muchas- no. Con aquella Leica hice las mejores -creo- de Caras y Caritas en el 1966. Hago diseño hace más de medio siglo pero Revisitando los Sesenta, son y han sido mi libertad.”Ronald Shakespear

“Hay un lugar en el que, armónicos y eternos, conviven Jorge Luis Borges y Rodolfo Walsh; Atahualpa Yupanqui y Orson Welles; Dominic Miller y el “Mono” Villegas; la obra de Gaudí y los internados del Borda; ese lugar es Revisitando los Sesenta, del rosarino Ronald Shakespear.  Un libro de poesías escritas con una máquina de sacar fotos”. Joaquín Castellanos 2012

La vida, en toda su intensidad
“El primer día de clase un amigo mío que enseñaba fotografía mostraba a los estudiantes una foto de un gato y les preguntaba: “¿Qué es?” Todos respondían, un poco sorprendidos, “Un gato!” A lo que él siempre contestaba: “No. Es la foto de un gato.” Las fotos de Ronald son, antes que nada, fotos. Son fotos de la luz que cae sobre las cosas y que, de alguna manera, las descubre (y las cubre); directas, robustas, salvajes, más sombra que luz. Los personajes vienen después. Todas son un autorretrato, un retrato de la intensidad como tema fotográfico. De nuevo, puro Ronald: así es su conversación.
Así es su lenguaje. Así son sus señales. Frontales, directas, sin vueltas ¿Por qué debería ser diferente su fotografía? Decidido a hacer bien lo que hacía (como siempre), Ronald se compró una Hasselblad. Era la época en que nos encantaba la calidad de superficie de los grises y los negros. Pero no aparecieron muchos Ronald Shakespear. Ronald, sin embargo, sacó muchas de sus fotos con una histórica Leica F3 –aquella de los espías– con la lente retráctil que permitía llevarla en el bolsillo de la chaqueta. También hay que pensar en los personajes que elegía para sus fotos: las fotos son fuertes, pero los personajes también. Era un momento heróico esos años ’60. Sus modelos no posan, pasan. Ni siquiera parecen notar la presencia del fotógrafo, que está ahí, con ojo caravaggiesco esperando el momento mágico en que la luz, la sombra y el personaje confluyan para potenciar la imagen.
Eso es lo que tememos el privilegio de ver hoy, de nuevo, gracias a esta nueva edición de Caras y Caritas: la vida, en toda su intensidad”. Jorge Frascara.-Padua, Enero 2011

Mas Info: http://museos.buenosaires.gob.ar/mam_actividades.htm#exposiciones