Guerreras, de Eleonora Ghioldi

La muestra Guerreras estará hasta el 9 de junio en La Usina del Arte,
Agustín R. Caffarena  CABA. Se puede visitar de martes a jueves de 14 a 19 hs, los viernes de 10 a 19 hs y sábados y domingos de 10 a 21 hs.

Este proyecto nació en 2011, cuando la fotógrafa Eleonora Ghioldi puso en común con un grupo de amigas historias de violencia sexual. Comenzó con la intención de brindar un espacio de escucha a un nivel personal, y fue extendiéndose armando una red de mujeres que narraron sus historias y testimonios de supervivencia. Guerreras contempla temas como la violencia sexual, el femicidio, la esterilización forzada y su relación con la desigualdad de género, el capitalismo y la globalización. Ghioldi suma entrevistas a profesionales que proporcionan un contexto reflexivo sobre las raíces y manifestaciones a nivel social de esta problemática. “Como mujer y artista, salí transformada de ese proceso” cuenta Eleonora, luego de la realización de este trabajo que explora la realidad de las sobrevivientes a través de cincuenta imágenes y testimonios escritos y sonoros.

cuando hablamos y nos escuchamos unas a otras,
vamos conectando la línea de puntos.
no fue mala suerte. no sos la única.
no es que te lo buscaste.
que no estuviste alerta o con el pensamiento en positivo.
lo que te pasó no está por fuera de otros dolores.
la tortura de una niña en jujuy o el feminicidio en juarez
no son hechos aislados.
todo está inserto en una cultura de violación,
dominación y muerte.
cuando hablamos, nos encontramos con otras. y nos volvemos fuertes. activamos el autocuidado y el cuidado mutuo.
hacemos uso de la palabra y de la autodefensa.
despertamos la conciencia de que ningún dolor vale
más que otro, y que tenemos derecho de hablar y pedir ayuda.
y también la responsabilidad de reconocer que somos muchas
las que andamos con heridas curándose a flor de piel.
sabemos que es tan válido tomar las calles como
replegarse en la cueva.
que es tan necesario el grito como el silencio.
que algunos dolores retornan mientras limpiamos
y curamos nuestras heridas. las nuestras y las de otras.
(está sanando. sanará.)
este pulsar sin dogmas ni mapas entre lo personal y lo colectivo pide mucha generosidad, mucha potencia creativa,
para deshacerse y rehacerse.
los puntos se conectan en muchas direcciones, en muchos planos. nos reconocemos y sabemos que es enorme la tarea.
y podemos algo. cada una, cada unx, puede algo.
pero estamos en todas partes. y se va sumando. y se reinventa.
no hay centros. no hay jerarquías. no hay lineas rectas.
tampoco hay vuelta atrás.

Clodet García